Celebremos la fuente inagotable
la tierra que pisamos,
llevemos al claro del bosque también esa otra luz
de invierno en su mejor hora,
Tumbémonos allí hasta que llueva.
Porque no será todo lo que venga, no será lo mejor,
a que esperar con la mano cerrada,
lamentar la ausencia del arquetipo.
Hay muchos ríos pequeños que te esperan,
con su inocente vecindad de árbol y de pájaro.
Lo mejor esta al lado sin hacer señas.
Pocos nombres, poco tiempo por donde vas pasando.
huyendo de las reseñas con sus ruedas de molino,
porque la conciencia es más y pide paso,
hay algo tuyo que no se está quieto, que no quiere serlo,
algo que no tienes que te sigue detrás como la sombra.
Si llamas por su nombre lo que buscas, no vendrá.
si solo respirando nos movemos, ese será el punto de apoyo,
la medida.
Para que querer estar seguros de todo lo demás.
Del murmullo de los verdugos nunca saldrán palabras hermosas.
De exhalar el miedo, nace otra ciudad.
Cualquier hora tiene un puerto escondido, una nave ebria que te espera.
*
Poema leído en la Jam Session "Crecida de Poesía", Casa de las Retamas Eladio Orta,
en el marco del Encuentro de Poetas Palos de Noguer, Julio 2011.
No se quien puso más,
mis pertenencias, mi corto alcance,
que me ató a este lugar oscuro.
Tan lejos las paredes de la puerta.
Apenas sobrevolado lo mas hermoso
para continuar con voluntad de esclavo.
Yo también escucho en los bajos almacenes
el mar y los tacones rojos
como un ejército de dragones.
DORI CAMPOS