Podría matarme de un gemido

 

Podría matarme de un gemido

pero no tengo aire

desayunar tazas de asfalto

pero no tengo azada.

Podría encender una hoguera

y quemar en ella mi memoria

pero no tengo recuerdos de madera.

Podría hacer una cruz

y cortarme los brazos de un serrazo

pero no soy el carpintero de las cruces.

Podría encontrar una mujer

ser un marido bueno

un padre bueno naciendo vidas.

Podría ser hombre

pero he nacido triste historia

entre máquinas.

Pude llegar tarde al nacimiento

pero me tornearon inconsciente al parto.

Sin embargo día a día

voy con mi llave al hombro

desajustándome rosca a rosca.

 

 

 

Se recurre incesantemente a los espejos

 

Se recurre incesantemente a los espejos

Magos que te ensordezcan

Se tachan imágenes con la brocha gorda

y pintas el suelo del ala

no sabes si con tizas o acuarelas

Con las carpetas llenas de panes mohosos

Con las hojas envejeciendo en los tomos

Con la cama arrugada de calor y alcohol

Vas viviendo como que no quieres la cosa

Pobre sediento que esperas levitar en las aguas

comadreja presa de garras de águila

con tu corte de esclavos y espumas

No es humo sólido o gasas los pájaros saben volar

y el azul azul azul se refresca con helados de algodón

 

 

Juan José Roiz Laparra