SES 518

En la quinientos dieciocho

de un hospital de Caldas

mientras leo fragmentos

de Arias Trujillo

espero la vida o la muerte.

Poco pide ya el cuerpo

y apenas celebra la luz.

Sabe que todo fue ensueño

y un inútil arrojo

haber creído en vosotras

quimeras de un siglo

de cartón y de piedra

soberbia y celuloide.

En nosotros no hubo amanecer

ni mañana ni ayer.

Nacimos en lugar equivocado,

crecimos donde no debimos,

palmamos cuando no quisimos.

Esta fue nuestra patria y fortuna:

sangre y destierro.

 

Harold Alvarado Tenorio